¿De qué trata este estudio?
Los investigadores Pablo de Andrés-Alonso, Natalia Martín Cruz y M. Elena Romero-Merino (Universidad de Valladolid) analizaron 41 ONGD españolas entre 1995 y 2001 para responder una pregunta clave: ¿qué mecanismos de gobierno interno garantizan que los fondos donados se usen con eficiencia y lleguen realmente a los proyectos?
Contexto
¿Por qué es necesario supervisar las ONGs?
Las ONGs no pueden repartir beneficios entre sus miembros, lo que genera confianza. Pero esa restricción no elimina el llamado problema de agencia: quienes las dirigen tienen mucho margen de autonomía y sus intereses pueden no coincidir siempre con los de los donantes. A diferencia de las empresas, las ONGs carecen de mecanismos externos de corrección (bolsa, mercado de deuda, amenaza de quiebra), por lo que el buen gobierno interno es su principal garantía de eficiencia.
Control externo automático
Bolsa, presión crediticia y amenaza de quiebra incentivan la eficiencia de forma automática.
Gobierno interno como alternativa
Sin esos mercados, el consejo de gobierno y los donantes exigentes son los principales garantes del buen uso de los recursos.
Cómo se mide
¿Qué significa ser eficiente para una ONGD?
Gobierno interno
El papel del consejo de gobierno: patronato o junta directiva
En España, el consejo de gobierno recibe el nombre de patronato en las fundaciones y junta directiva en las asociaciones. En ambos casos vela por la misión y supervisa a la dirección. El estudio examina seis rasgos de estos órganos:
Tamaño
Media de 13 miembros. Consejos moderados deciden con más agilidad.
Independencia
El 90 % de los vocales eran externos, sin vínculo laboral con la organización.
Rotación
Una rotación media del 15 % anual combina renovación y continuidad.
Reuniones
Los estatutos fijaban una media de 3 reuniones mínimas anuales.
Comisión ejecutiva
El 40 % disponía de una comisión delegada para agilizar decisiones.
Fundador/a activo/a
En el 72 % de los casos, el fundador o fundadora seguía activo en el consejo.
Mayor independencia y tamaño moderado del consejo se asocian a una mayor proporción de fondos destinados a proyectos: el diseño del consejo tiene un impacto medible en el destino de los recursos.
Hallazgo principal
El donante institucional activo: la AECI como modelo
El hallazgo más robusto: la AECI como modelo
La Agencia Española de Cooperación Internacional es el mecanismo de control más efectivo de todos los analizados. Al exigir planes detallados antes de financiar y auditar cada proyecto al terminar, genera un ciclo virtuoso que se traduce en mayor eficiencia —tanto técnica como asignativa— de forma consistente. No basta con ser un donante grande: hay que ser activo.
Lecciones para el sector
¿Qué nos lleva este estudio?
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01
Construir el consejo de gobierno con intención
Dar entrada a vocales independientes y mantener un tamaño manejable son decisiones con impacto real en la eficiencia. No se trata de cumplir formalismos, sino de diseñar un órgano que acompañe y supervise genuinamente la misión.
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02
La supervisión activa genera confianza y mejores resultados
Cuando un donante institucional se implica de verdad —exigiendo planes, revisando presupuestos, auditando resultados— la organización responde con mayor rigor. Este ciclo virtuoso refuerza la credibilidad de toda la cadena de cooperación al desarrollo.
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03
Transparencia y eficiencia se refuerzan mutuamente
Las ONGD que rinden cuentas —a donantes, a organismos públicos y a la sociedad— logran que una mayor proporción de recursos llegue a quienes más lo necesitan. Invertir en buen gobierno es, en última instancia, invertir en impacto.